Juan Esteban Ocampo Loaiza, el arquero que bajó del frío de Santa Rosa de Osos al calor de Carepa

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  • Viajó desde las montañas frías del Norte antioqueño hasta la sabana cálida de Urabá con un arco, un puñado de flechas y una sola idea en la cabeza, darle al centro. Esta es la historia de Juan Esteban Ocampo Loaiza, el arquero de Santa Rosa de Osos que vivió en Carepa la final departamental de los Juegos Deportivos Escolares 2026 – “Sueños de Ganadores”.

En Santa Rosa de Osos, el día suele empezar con chaqueta. El municipio del Norte de Antioquia tiene una altura promedio de 2.500 metros sobre el nivel del mar, y allí el frío forma parte de la rutina. Por eso, cuando Juan Esteban Ocampo Loaiza llegó a Carepa, lo recibió el calor húmedo de la sabana de Urabá.

El cambio fue grande, pero él no lo vivió como un problema. “Se siente emocionante, porque estoy feliz de venir a conocer un municipio nuevo que no conocía”, expresó, con una emoción que repitió varias veces durante la conversación. Y agregó, sin dudarlo, que le gustaba Carepa.

Para él, se trató de conocer un lugar nuevo, con otro clima, otro paisaje y otra manera de vivir el deporte.

Las flechas que ya vuelan distinto

La historia de Juan Esteban con el arco es corta. Empezó a entrenar a principios de 2026, motivado por una curiosidad que siempre está: “me gusta aprender cosas nuevas”, explicó.

La primera vez que tuvo un arco en las manos fue, en sus palabras, emocionante. Pero también fue difícil. “Al principio a mí se me iban todas las flechas para afuera”, recordó. Lo más duro, contó, era algo que para un principiante parece imposible, abrir el arco. Con casi un año de práctica, aseguró que ya era mucho mejor.

Juan Esteban Ocampo Loaiza, el arquero que bajó del frío de Santa Rosa de Osos al calor de Carepa

El silencio antes de soltar

En la línea de tiro, Juan Esteban tenía una sola tarea. “Por mi cabeza pasa lo que es darle al centro”, mencionó, y luego añadió que su delegación había llegado a Carepa a ganar.

Para lograrlo, explicó que no bastaba con el brazo. Había que concentrarse y no prestarle atención a nada más que al objetivo. “Uno se tiene que concentrar y no pararle bolas a nada, sino concentrarse a donde va a disparar”, describió con el lenguaje directo de los niños de su edad.

Después venía el instante que más disfrutaba. “Lo más emocionante es cuando uno suelta la flecha, se va y le da a la diana”, relató. En esa frase cabía todo el camino recorrido desde las primeras flechas perdidas hasta la puntería que fue a buscar a Urabá.

Un matemático con arco y flecha

Fuera del campo de tiro, Juan Esteban curso sexto grado en la Institución Educativa Marco Tobón Mejía, su colegio en Santa Rosa de Osos. Su materia favorita es la de matemáticas, y no tuvo problema en definirse: “soy un matemático”.

Lo que más le gusta son las divisiones, porque le sirven para la vida diaria, por ejemplo, “a la hora de hacer cuentas al comprar”. Tanto le apasionan los números que ya tenía claro su futuro: “quiero ser profesor de matemáticas”.

Juan Esteban Ocampo Loaiza, el arquero que bajó del frío de Santa Rosa de Osos al calor de Carepa

Juan Esteban hace parte de la delegación de Santa Rosa de Osos en la final departamental de los Juegos Deportivos Escolares 2026 – “Sueños de Ganadores”, en Carepa, que entre el 22 y el 30 de octubre reúne a cerca de 3.500 niños y niñas de 94 municipios en 23 deportes. El tiro con arco fue uno de los primeros deportes en salir al campo. Sus jornadas de práctica, clasificación y eliminación directa se cumplen en la Institución Educativa Luis Carlos Galán, donde los arqueros de distintas subregiones del departamento miden su puntería.

Por Andrés Esteban Marín Marín – Indeportes Antioquia.