
Por Herbert Martínez Restrepo – Indeportes Antioquia
Fueron $450 mil los que ahorró durante tres meses para poder comprarse su raqueta. Y lo hizo trabajando con un tío que le encomendó cuidar y limpiar los corrales de unos ponis. Eso implicó también dejar de comer “mecato”, pues la fiebre por el bádminton no se le ha bajado hace año y medio.
Le gustaba el fútbol como cualquier niño de 13 años, pero cuando probó con la raqueta, dejó de darle patadas a la redonda. Con la platica, compra linimento, talco, desodorante y todo lo que necesita cuando viaja a competir.
Agustín Álvarez Jaramillo es selección bádminton de Santa Rosa de Osos en la final de los Juegos Deportivos Intercolegiados. Juega con un escapulario en la muñeca derecha “para que Dios me ayude, porque si estás muy sobrado, te gana cualquiera”.
Él es disciplinado, callado, tímido. Es difícil sacarle las palabras. Pero cuando le preguntas por su deporte, sonríe con todos los fierros.