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06/07/2026Sin duda, una de las imágenes que quedará para la posteridad del deporte paralímpico será la de los ciclistas Javier Serna y Santiago Vélez durante la prueba de ruta de los Juegos Parasuramericanos de Valledupar 2026. Ambos antioqueños cruzaron la meta con heridas, sangre en sus piernas, uniformes rotos y la bicicleta a cuestas.
Javier y Santiago escribieron, sin duda, una de las páginas más inspiradoras del deporte. Hicieron honor al «Nada nos queda grande» y al «Los no puedo no existen», frases que hacen parte de la letra del Modo Antioqueño.
La escena ocurrió durante la competencia de ruta del paraciclismo suramericano, disputada en las carreteras del departamento del Cesar. A pocos metros de la meta, los antioqueños luchaban por el segundo lugar de la prueba cuando se vieron involucrados en un incidente con otras dos duplas. El accidente los dejó tendidos sobre el asfalto, con varias heridas y la bicicleta seriamente averiada.
Pero ellos saben de resiliencia. Con determinación se levantaron y, cargando su bicicleta, cruzaron la línea de meta. Con un inmenso espíritu deportivo celebraron lo que inicialmente fue una medalla de bronce. Sin embargo, tras la reclamación presentada por el equipo colombiano, la decisión final les otorgó la medalla de plata, convirtiendo su actuación en un ejemplo inconmensurable de entrega, valor, valentía y superación.
La dupla ya había conquistado la medalla de oro en la prueba de contrarreloj. Este doble triunfo va mucho más allá de las medallas: es la demostración de que el esfuerzo, la disciplina y el Orgullo Paisa forjan resultados que inspiran.
La resiliencia demostrada por Javier Serna y Santiago Vélez refleja ese espíritu antioqueño que proclama que, realmente, «los no puedo no existen».
Y, parafraseando la cuarta estrofa del Himno Antioqueño, ellos, que nacieron altivos y libres sobre una sierra antioqueña, llevaron su bicicleta en las manos porque jamás estuvieron dispuestos a dejarla en el suelo.
Porque, ahora sí, como dice el himno: «Lágrimas, gritos, suspiros, besos y sonrisas tiernas, entre apretados abrazos y entre emociones revientan». Eso fue precisamente lo que recibieron y merecen Javier Serna y Santiago Vélez, quienes demostraron que Antioquia es Tierra de Campeones, dentro y fuera de las pistas y las carreteras.
Por Clara Giraldo Agredo. Foto: cortesía.





